Paul Hindemith
Hindemith, Paul (1895-1963) Compositor alemán, n. en Hanau y m. en Francfort del Main. Inició sus estudios musicales a los 11 años y muy pronto comenzó a ganarse la vida tocando el violín en bailes, cines y teatros musicales. Estudió composición en Francfort con Bernard Sekles y Arnold Mendelssohn. Tras cumplir el servicio militar fue nombrado director de conciertos de la Ópera de Francfort y conservó este puesto hasta 1923. Más tarde desvió su atención hacia la viola, instrumento que dominó a fondo. Fundó el Cuarteto Amar y con él recorrió varios países. Desde 1927 enseñó composición en la Hochschule de Berlín. Al advenimiento del III Reich las autoridades nazis mostráronse pronto hostiles hacia sus obras. El estreno de su Matías el Pintor por la Filarmónica de Berlín (1934) valió a su director Wilhelm Furtwängler la desaprobación de la Cámara de Música del Reich. Poco después abandonaba Hindemith su puesto en la Hochschule. En 1935 el gobierno turco le encargó organizar la educación musical en aquel país conforme a las normas occidentales. Esta labor le ocupó varios años. Después recorrió varios países como violinista y director de sus propias obras. En 1938 visitó los Estados Unidos, donde se estableció después de haberle encomendado la cátedra de composición la Universidad de Yale.Composiciones. Fue conocido primeramente como autor de música de cámara. Sus primeras obras, destinadas a los cuartetos para cuerda y a combinaciones de instrumentos de viento, fueron interpretadas en los festivales de Donaueschingen,Salzburgo y Venecia de 1921 a 1925. Su estilo inicial manifestaba claramente las influencias de Brahms y Reger; mas de modo gradual emerge una mayor objetividad acentuada en un contrapunto de naturaleza muy disonante, de suerte que sus mismos amigos empezaron a calificar su música de atonal. Es cierto que en las numerosas obras encuadradas en Kammermusik, las óperas Cardillac, Hin und Zurück y Neues vom Tage, así como en el Konzertmusik para orquesta, todas ellas compuestas en su segundo período, el sentimiento de la tonalidad es decididamente vago, pero no es menos cierto que su autor había repudiado la atonalidad y sus normas. A partir de Matías el Pintor su contrapunto lineal se torna menos áspero, la tonalidad aparece con claridad más decidida y una belleza innegable reemplaza a la austeridad primitiva. Entre las obras reveladoras de esta nueva tendencia figuran Der Schwanendreher, concierto para viola basado en melodías populares alemanas, el ballet Nobilissima visione, sobre la vida de san Francisco, la Sinfonía en Mi Bemol y la Metamorfosis sinfónica sobre temas de Carl Maria von Weber. Sus juveniles experiencias musicales contribuyeron, sin duda, decisivamente a mantener la convicción, expresada ya en 1927, de que los compositores han de producir sobre todo por razones prácticas y fines sociales específicos, como son las festividades de una colectividad, los juegos infantiles y las representaciones de aficionados. Es lo que se denomina Gebrauchsmusik. Gran parte de su producción persigue este propósito utilitario, como lo muestran Wir bauen eine Stadt, Pioneer Musiktag y diversidad de otras obras corales e instrumentales, educativas, circunstanciales, para amenización de espectáculos, radio y cine.Teorías sobre la composición. La talla musical de Hindemith se ve realzada con lúcidos escritos como su Arte de la composición musical, obra teórica de suma importancia. Para aquellos a quienes no hubiera bastado su música para conocerle, ese libro descubre una mente en que se equilibran de modo perfecto la exactitud científica y la sensibilidad estética. Su repulsa de los acostumbrados acordes de terceras y otras prácticas que consideró arbitrarias queda compensada por su clara exposición de métodos nuevos que las sustituyen. Un minucioso examen de los varios elementos que componen la música -sonido, calidad, tesitura, intervalos, acordes, claves- conduce a la ordenación de todas las armonías posibles, cualquiera que fuere su construcción, según el grado de estabilidad o tensión mutuas. Con su ordenada yuxtaposición y sucesión nos señalan el centro sonoro hacia el cual tienden. De este modo se logra un método analítico que arroja luz sobre las propias composiciones de Hindemith y por añadidura es aplicable a toda música pasada o presente.
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